Nota de duelo: Prof. Carmen Raffucci Ruiz


El Director de la Academia Puertorriqueña de la Historia, doctor Jorge Rodríguez Beruff, y el pleno de académicas y académicos expresan su profundo pesar ante el fallecimiento de la historiadora, profesora CARMEN ISABEL RAFFUCCI RUIZ.

Prof. Carmen Raffucci Ruiz

Nacida en Rincón, estudió en el Colegio de la Milagrosa de Mayagüez y cursó su bachillerato en el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de la Universidad de Puerto Rico (RUM). Graduada de la Universidad de Columbia en Nueva York, formó parte de una nueva generación en el Departamento de Historia del Recinto de Río Piedras donde enseñó por más de tres décadas.

La profesora Raffucci impartió una docencia ejemplar en la que destacaron sus cursos sobre historia de España, precisamente en momentos en que se reconstituía como país democrático y global. A lo largo de su carrera, participó en varios proyectos que iluminaron nuevos umbrales temáticos e investigativos de nuestra historia: la abolición de la esclavitud; la invasión de 1898 y sus consecuencias políticas y jurídicas; la fundación del Senado electivo bajo la ley Jones y el nacimiento y desarrollo de la Universidad de Puerto Rico. De dichos proyectos surgieron importantes publicaciones en autoría y co-autoría:  El gobierno civil y la ley Foraker: antecedentes históricos (1981), Senado de Puerto Rico: ensayos de historia institucional (1992), Los arcos de la memoria: el ’98 de los pueblos puertorriqueños (1998) y Frente a la Torre: ensayos del centenario de la Universidad de Puerto Rico 1903-2003 (2005).

Se distinguió la profesora Raffucci en varias instancias representativas de la Universidad, incluyendo la Junta Universitaria y el Senado Académico de Río Piedras donde fungió por muchos años como Secretaria del cuerpo. Allí imprimió un sello de servicio y probidad en la gestión deliberativa y de custodia de la documentación del Recinto que todavía se recuerda.

Al compartir esta breve reseña de sus múltiples haberes como universitaria, sus alumnos, colegas, compañeros y compañeras en todas las instancias de su desempeño reconocerán sin esfuerzo un estilo de prudencia, de trato digno, de respeto, de elegancia personal e institucional que honra a la Universidad.